En lo que va de 2025, la desnutrición aguda ha cobrado la vida de 19 niños menores de cinco años en Guatemala, según el Sistema de Información Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional (SIINSAN).
Esta cifra revela no solo la persistencia del problema, sino también la ineficiencia del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS) en la detección y atención oportuna. A pesar de los más de 14 mil casos identificados en 335 municipios, el Ministerio solo cuenta con 77 brigadas para todo el país.
Peor aún, apenas 92 municipios de los 340 del total de la república, tienen cobertura directa de estas brigadas, lo que representa solo el 27.4% del total.
Además, en 10 de los 18 municipios donde ocurrieron muertes, no hay presencia de brigadas, lo que evidencia una falta de planificación y distribución de recursos humanos. El incremento en los casos en investigación —79 en 2025 frente a 67 en 2024— también apunta a una falla en los mecanismos de monitoreo y respuesta rápida.
Estas deficiencias institucionales agravan una crisis que ya afecta a 257 mil niños en riesgo de desnutrición, y reflejan la urgente necesidad de una reforma operativa en el MSPAS para garantizar la vida y el desarrollo de la niñez guatemalteca.


