Home OPINION De Gaulle, columna de opinión de J. Fernando Garcia

De Gaulle, columna de opinión de J. Fernando Garcia

Teorema
A todos resultan conocidos los nombres de Hitler, Mussolini, Stalin, Churchill y De Gaulle. Los primeros han sido objeto de múltiples documentales, biografías y películas. Los medios de comunicación masiva en Internet se han encargado de mantenerlos vivos en la memoria colectiva. Las frases de Churchill están por todos lados. Empero, el recuerdo de De Gaulle es menos profuso en los medios.

En Francia sucede lo contrario. De Gaulle es un héroe nacional vigente. Se dice que, si un partido político o un candidato disiente de su pensamiento, habrá de evitar expresarlo o exponerse a perder la elección.

Este año, después de la invasión de Rusia Ucrania, una parte importante de los franceses han vuelto a ver hacia De Gaulle y exigido al presidente Macron un comportamiento digno. En particular, demandan que en la relación con EU no haya sometimiento francés. Piden a Macron que, como su antecesor de hace más de medio siglo, haga renacer el orgullo francés y que se respete la soberanía por él plasmada en la Constitución de la Quinta República.

¿Qué hizo De Gaulle en su vida, como militar y político para ser el ejemplo que deben seguir sus predecesores 52 años después de su muerte? Buscaré esbozar sus principales rasgos biográficos para favorecer que el lector pueda encontrar una respuesta.

Nació en el Norte de Francia, en 1890. Su padre era la tercera generación de estudiosos de la Historia, lo que influyó sobre él, al grado de tener que decidir entre esa disciplina o la carrera militar, que finalmente adoptó. Lector asiduo, desde muy niño leía Historia Medieval. Después se interesó en temas filosóficos de autores franceses como Henri Bergson, Charles Péguy y Maurice Barres y los alemanes Nietzsche, Kant y Goethe. Además, Platón y otros griegos antiguos.

En la escuela militar St. Cyr, lo apodaron “el gran espárrago” por su elevada estatura (1.96 m), su frente alta y su peculiar nariz. Allí conoció e inició amistad con Philippe Pétain, coronel y futuro Jefe del Gobierno francés, quien apoyaría enormemente la carrera militar de De Gaulle. Se graduó y fue ascendido a primer teniente en octubre de 1913. Ocho meses después empezaba la WWI y De Gaulle fue enviado al frente. Se distinguió por arrastrarse temerariamente entre las líneas enemigas para escuchar conversaciones entre los alemanes, cuyo idioma dominaba. La valiosa información que proporcionó le hizo merecedor de la Croix de Guerre en marzo de 1915.

Fue herido tres veces en combate. Recibió una bala en la rodilla y otra en la mano. La tercera fue con una bayoneta. Soldados alemanes lo sacaron de un cráter vacío y lo arrestaron. Pasó 32 meses (1916-18) en un campo de prisioneros de guerra en Baviera (sureste alemán). Intentó escapar cinco veces, escondiéndose en una canasta de ropa, cavando un túnel, perforando un agujero en una pared y haciéndose pasar por una enfermera. Su estatura lo traicionó siempre. A cada captura seguía un castigo de confinamiento solitario cada vez mayor.

Le avergonzaba haber sido capturado y le molestaba que la guerra hubiera continuado sin él. Fue liberado hasta pasado el armisticio (11 noviembre 1918) y regresó a la casa familiar. Sus hermanos también habían sobrevivido.

Entre guerras: Formó parte de la Misión Militar francesa en Polonia, como instructor de infantería. Obtuvo el rango de Mayor del Ejército polaco. Fue condecorado con la Orden Virtuti Militari, la presea militar más alta de Polonia.

En 1921 regresó a Francia y se convirtió en profesor de historia militar en St. Cyr. Se le reconocía como un oficial culto, inteligente y serio, brillante y talentoso. También se decía que era arrogante, con excesiva autoconfianza, que desestimaba a los demás y que tenía una actitud de “Rey en el exilio”.

En julio de 1925 comenzó a trabajar para Pétain, como “oficial de pluma”. Surgieron diferencias con su jefe que llegaron a ser muy fuertes. De Gaulle parecía ignorar que siendo Mayor debía respeto al General y actuaba como si fueran iguales. Mordaz, alguien escribió sobre él: “Su ego brilla desde lejos”. En 1937 fue ascendido a Coronel y asimilado al Regimiento de Tanques. Encabezó un desfile de 80 tanques que fue muy aplaudido por el público, haciendo que el Alto Mando pusiera más atención sobre él.

WWII: Cuando estalló la guerra, el 10 de mayo de 1940, De Gaulle estaba al mando de cinco batallones de tanques. Demostró brillantez estratégica y su unidad tuvo éxitos, pero Francia no pudo evitar ser derrotada ante el avance arrollador de la “guerra relámpago”. El gobierno presidido por Paul Reynaud se trasladó de París a Burdeos.

Poco después, el 14 de junio, los alemanes tomaron París. La superioridad bélica nazi era evidente. Algunos políticos franceses razonaron que se debía evitar males aún mayores y que Francia debía proponer un armisticio a Hitler y romper la alianza con Gran Bretaña. El Presidente y algunos de sus ministros se opusieron. Reynaud dijo que antes de aceptar un arreglo así, renunciaría… Le tomaron la palabra.

Reynaud fue sustituido por el mariscal Philippe Pétain quien negoció con Hitler el armisticio y lo firmó, aceptando condiciones muy duras: Tres quintas partes de territorio (el norte y el oeste francés) quedaron bajo gobierno nazi. Alsacia-Lorena fueron anexadas a Alemania. El sur de Francia, incluyendo sus colonias en el norte de África (Túnez, Argel y gran parte de Marruecos), quedó bajo el gobierno formado por Pétain con capital en Vichy. Francia se convirtió en país aliado de Hitler.

Habrá que decir de Pétain, ex director de la prestigiosa St. Cyr, héroe de la WWI y con una trayectoria militar y política brillante, que estaba convencido de que Alemania ganaría la guerra y Francia estaría mejor del lado triunfador. Pese a haber sido derrotado, su alta formación académica, le hacía admirar, asombrado, al ejército nazi, que en solo seis semanas había vencido a los aliados, conquistado Francia, Luxemburgo, Bélgica, y Holanda. Las acciones de su gobierno, subordinado a Alemania, lo convirtieron en cómplice del genocidio judío y de otros crímenes. Su gobierno hizo arrestar a 70 mil franceses que se oponían a la ocupación nazi (miembros de la Resistencia) y dictó sentencia de muerte contra 10 mil.

Ante la propuesta del armisticio, De Gaulle, indignado, se rebeló contra el gobierno de Pétain, viajando de inmediato a Londres y formó Francia Libre, un gobierno en el exilio presidido por él. Desde allí creó la Resistencia francesa con el “Llamado del 18 de junio”. Su discurso, repetido varias veces por la BBC tuvo amplia difusión en Francia.

De Gaulle, fue acusado de rebelión y juzgado en ausencia por el gobierno de Pétain-Vichy. Recibió un veredicto de culpabilidad y fue sentenciado a muerte el 2 de agosto de 1940. El veredicto tuvo dos consecuencias: Le hizo muy riesgoso regresar a territorio francés, pero fortaleció su imagen, convirtiéndolo en símbolo del carácter francés. El llamado del 18 de junio fue entendido como la convocatoria de un líder. Había una Francia con espíritu rebelde que seguía a De Gaulle y otra sumisa, con Pétain. La Resistencia se fortaleció.

Continuará…

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