Home NACIONALES Las extorsiones y el sistema bancario en Guatemala, Emilio Estrada

Las extorsiones y el sistema bancario en Guatemala, Emilio Estrada

La entidad Global Financial Integrity, es una ONG establecida en Washington, DC como un tanque de pensamiento enfocada a realizar estudios sobre corrupción, trafico ilícito de capitales y lavado de dinero.  La pasada semana en algunos medios de comunicación se publicó un informe en donde explicó que las “ganancias” por extorsión en los países de Guatemala, El Salvador y Honduras, superan los $1 mil millones de dólares al año.

El estudio fue enfocado sobre personas individuales, es decir pequeños comerciantes, no se incluyen datos de grandes y medianas empresas que pagan extorsión y, aunque parezca exagerado, las cantidades de dinero que mueve este delito son ciertas.  Tanto que según este estudio serio, solo en Guatemala se estima que la extorsión año con año significa un rango de 40 a 50 millones de dólares, y lo grave de esto es que la mayoría, sino todo el dinero pasa por los bancos del sistema, a través de depósitos a cuentas que de alguna manera están vinculadas con los delincuentes.

En el 2018, una investigación del Ministerio Público vinculó a un Coronel de alta en el Ejercito, el señor Ariel Salvador de León, quien habría utilizado al menos doce cuentas bancarias a su nombre para lavar más de Q. 14 millones de quetzales cuyo origen eran las extorsiones que cobraba las maras, en el occidente del país y según la Fiscalía el “soldado de la patria”, se reunía con los cabecillas de las maras para recibir los dineros y depositarlos en el sistema bancario supuestamente como fondos provenientes de ventas de vehículos y aceites de automóviles, la fiscalía sostuvo el caso con los indicios probatorios de estados de cuenta, fotografías del militar con los mareros e interceptaciones telefónicas o sea bien sustentado.  Sin embargo, como muchos otros delincuentes en Guatemala, fue beneficiado con arresto domiciliario, pese a los informes proporcionados de sus cuentas bancarias, y luego del pago de Q. 100,000.00 salió libre.  Tanto así que en una citación al Congreso de la República el Ministro de la Defensa indicó que el mencionado Coronel estaba suspendido, y seguía devengando su sueldo y que se le dará de baja hasta que exista una condena en firme.  Por menos de estas cosas se han dado de baja a muchos miembros del ejército.

El caso anterior es una muestra de cómo los delincuentes utilizan el sistema bancario de tal suerte que pueden lavar millones de quetzales a ciencia y paciencia de los Bancos del sistema.  En el caso del Coronel Ariel Salvador De León evidentemente un militar de su rango no percibe sino unos 17 mil quetzales de salario, por lo que mantener doce cuentas abiertas y realizar retiros y depósitos de hasta 45 mil quetzales que es lo que informó la fiscalía no tiene sentido.  Desconozco cómo va este proceso, pero a estas alturas es muy probable que el mencionado militar ya este libre por falta de mérito debido a que nuestro sistema de justicia, es un sistema de componendas judiciales.

Casos como el que he mencionado, hay muchos.  Personas con vínculos fuertes en el Gobierno tienen nexos con los delincuentes y así como utilizan cuentas bancarias para lavar dinero de las extorsiones, utilizan cuentas bancarias para lavar dineros ilícitos producto de la corrupción.  En Guatemala es muy común ver cómo algunos funcionarios públicos que llegan al poder con “una mano adelante y otra atrás”, en poco tiempo se hacen dueños de casas, carros y negocios sin que sus salarios sean acordes a su crecimiento económico.  Y, es que la verdad, en Guatemala existe una especie de transformación que sufren todos aquellos que llegan a ser funcionarios públicos, muchos de ellos llegan con grandes problemas económicos, con negocios fracasados, pero ¡Oh sorpresa! Al llegar al poder de la noche a la mañana se convierten en exitosos empresarios y ni han pasado dos meses en el poder y tienen dinero para pagar sus hipotecas, comprar carros del año y mantener hasta dos o tres hogares simultáneamente.  Irónicamente me pregunto:  ¿Será que ser funcionario público resulta tan bien como ir a la mejor escuela de negocios del mundo?  Y los funcionarios cuyos salarios oscilan entre Q. 40 mil a Q. 60 mil quetzales terminan multiplicando ese dinero al millón por uno, puesto que luego se hacen de grandes capitales, bienes y negocios.

Es por todo lo anterior, que vemos un actor pasivo entre el dinero de las extorsiones, el dinero de la corrupción y los actores de esto.  Cualquier persona que vaya a un Banco del sistema y abra una cuenta de ahorros o depósitos monetarios llena ciertos formularios de la famosa, pero ineficiente Intendencia de Verificación Especial -IVE- entidad que forma parte de otra institución ineficiente como es la Superintendencia de Bancos, esta documentación siempre se indica el monto de ingresos que tiene una persona y el monto de ingresos que naturalmente puede manejar en la cuenta abierta.  Si los bancos del sistema y la Intendencia de Verificación Especial, pusieran mucha mas atención a su trabajo y no quisieran ser cómplices de este tipo de delitos, porque a la larga hay complicidad, deberían de seguir la recomendación de muchas organizaciones como la Global Financial Integrity y con ello debieran implementar registros de beneficiarios reales cuyos ingresos tengan relación directa con las actividades que realizan, así un militar en alta en el ejercito no puede tener negocios lícitos que le representen ingresos de millones de quetzales al año, esto simplemente no tiene sentido o un político cuyo salario es de 35 mil quetzales no puede ingresar millones de quetzales a su cuenta, porque para ello es que son personas políticamente expuestas y no podrían, a menos que tengan un trasfondo de fortuna personal que son pocos, mantener y manejar millones de quetzales en cuentas.

Para que esto suceda, naturalmente los bancos deberán mejorar sus sistemas automatizados y sus sistemas de control, pero recuerdo muy bien a un cliente que, quejándose de los bancos del sistema guatemalteco, me indicó que por necesidad fue a abrir una cuenta de depósitos monetarios a un banco del sistema y, para su sorpresa, no le quisieron abrir la cuenta porque le indicaron bajo reserva de confidencialidad, que él aparecía en uno de los famosos burós de créditoque a propósito le hacen tanto daño a las personas lucrando con sus propios datos.  Al oír esto de mi cliente, he pensado que así como no le abren cuentas a personas por haber tenido problemas financieros en el pasado, ¿porqué no invierten dinero en cuidar que, quienes sean sus cuentahabientes no sean delincuentes extorsionistas o corruptos?

En la corrupción, como en los delitos de lavado de dinero y extorsiones, los bancos del sistema juegan un papel muy importante, sin embargo al parecer ni a los bancos, ni a la Superintendencia de Bancos y mucho menos a la Intentendencia de Verificación Especial, les importa que por sus sistemas fluya mucho dinero mal habido y producto de estos lastres que están destruyendo nuestro país, convirtiéndose en pieza importante para que esos delitos crezcan exponencialmente en nuestro país.

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