Home OPINION GUATEMALA EN UNA TOTAL INCERTIDUMBRE. Columna de Opinión de Carlos Aveldano

GUATEMALA EN UNA TOTAL INCERTIDUMBRE. Columna de Opinión de Carlos Aveldano

Guatemala vive la más difícil situación entre sus difíciles épocas de convivencia democrática. La
situación política desde 1996 hasta el 2022 se ha desgastado al punto que hoy en día el 90% de la
población no cree en los políticos y menos le entusiasma el tema electoral; y lo más peligroso, no
cree en el sistema político, democrático y representativo.
Es más, una dictadura de esas que restringe libertades de expresión, el derecho humano a la vida
(balas y garrote tipo Nicaragua, Venezuela o Cuba), a la propiedad privada, libre empresa y demás
valores de la democracia; no es vista con el desprecio esa opresión demanda. Porque
simplemente no la conoce y con gran asombro puedo decir que, aún sin conocerla, la masa
poblacional cae en el penoso estado de ignorarla y no ver la diferencia.
La distorsión de la información, la demagogia, el populismo y el engaño ideológico o manipulado
por agendas internacionales y nacionales ha llegado a su punto máximo de no retorno; lo que
provoca sin darnos cuenta que la sociedad ya no sabe en qué y en quién creer, y menos confiar.
La descomposición de la temática electoral está al borde del colapso y las soluciones se ven cada
día más distantes. ¿Dónde quedó el entusiasmo por una Guatemala mejor? ¿Cómo le hará frente
Guatemala a esta situación poco entusiasta de creer en nuevos Líderes y tener Grandes
Expectativas?
Es tan profunda la decepción que ya no vemos ni tememos a lo peor, pues no creemos ni podemos
concebir que aún puede ser mucho peor. Y cuando se llega a este tenebroso punto, cualquier
cosas que se diga que pueda ser muy buena o buena, no se ve para nadie o para muchos mejor
por la predisposición a ver lo malo; y entonces prevalece la negatividad y apatía sin poder
imaginar que exista una solución y por ende una salida.
Los afines a un Golpe de Estado en estos momentos son miles y miles; muchos más de los miles
que lo fueron cuando sucedió el Golpe de Estado del Ex–Presidente Romeo Lucas García. Las
estadísticas del Tribunal Supremo Electoral dejan claro que ese deseo antidemocrático es cada año
más deseado y apoyado, que el de seguir en el sistema político democrático de los últimos 36
años.
En pocas palabras Guatemala, se puede decir observando el panorama nacional de forma real y
objetiva que, estos últimos 36 años de gobiernos civiles bajo un sistema democrático; para una
gran mayoría en su propia decepción han sido mucho más dañinos, que los 36 años que duró el
Enfrentamiento Armado Interno.
Es claro que ante la ley y por respeto al sistema jurídico que nos rige, nadie puede salir a decirlo
abiertamente y llamar a un Golpe de Estado; pues sería aplastado cualquier ejército de un país
como Guatemala que se animara a cometer un hecho de esta envergadura. Es por lo mismo que
el título de este artículo es enganchador y agitador de la mente del lector; pues más bien es hacer
referencia a un deseo tirado al aire que no se puede cumplir, pero que no por ello deja de ser

para muchos… un deseo ante la decepción de casi la totalidad de los que han hecho gobierno y los
gobernados.
¿Será que la paz que no se respira ni se siente en nuestra Guatemala desde el año 1999, es
causante de esa desesperación que no se sacia al no encontrar satisfactores reales que emitan esa
señal de alivio y ganas de vivir y luchar por Guatemala, todas tan necesarias para sobrevivir con
alegría en un país tan bello y tan rico (pero pesimamente mal administrado), como Guatemala?
Guatemala debe encontrar su propia fórmula dentro del esquema democrático que la envuelve, y
no rendirse ante la desesperación que la “Enorme Corrupción y la Manipulada Impunidad” ha
creado sobre su población; en medio de una nueva Guerra Fría Económica entre las
Superpotencias que definen el destino del mundo a través de las armas y el Nuevo Orden
Mundial.
No hay salida simple ante una crisis compleja; pero no por ello debe ser descalificada y señalada
de inservible, sin escuchar el fondo de su intención y la forma de desarrollarla.
Pareciera que cada evento electoral nos acerca al abismo de tener que tomar una decisión entre
las únicas cuatro decisiones que existen como salida: 1ra. Un Golpe de Estado, 2da. Una
Revolución Cívica-Civil Pacífica o Violenta. 3ra. Caer en una Dictadura Ortegista, Castrista o
Chavista a las que Helen Mack y sus Aliados de la Oclocracia no se oponen con una crítica de
fondo y con firmeza; sino con chanfles electoreros para quedar bien con todos y congraciarse con
la opinión internacional Demócrata, G-13 y Europa; y 4. Una “Solución Electoral” que rompa
paradigmas y esquemas mentales históricos, pero disruptiva y sustentada en la realidad nacional y
en la de sus actores, su pasado, sus logros, sus éxitos y su lucha contra las amenazas que los han
llevado a enfrentar y vencer sus miedos y no caer en el fracaso.
Tú debes elegir por Guatemala… para que entonces Guatemala pueda elegir por Ti.
(Elegir un mayor bienestar que cubra y proteja a los tuyos, a tu pueblo y nación).

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