Home OPINION Sin industrialización, no hay desarrollo Columna de Opinión de Nicholas Virzi

Sin industrialización, no hay desarrollo Columna de Opinión de Nicholas Virzi

Países que han destacado por su rápido progreso son los que más han fortalecido su sector industrial. Los países que más han logrado elevar su nivel de vida, medido por el producto interno per cápita, en las últimas seis décadas son los países que han reflejado fuerte crecimiento en el sector industrial.

Hoy se habla de desarrollo humano como meta universal de todos los países en el mundo. Esto para decir que el crecimiento económico no necesariamente es sinónimo del mejoramiento del nivel de vida para los países en desarrollo. Si bien eso es cierto, también es cierto que no hay desarrollo humano sin crecimiento económico.

El discurso sobre cómo llevar a países pobres a ser ricos ha cambiado con el tiempo. Antes del discurso del desarrollo humano, se hablaba del crecimiento económico, y antes de eso de la industrialización. Se hablaba de países industrializados y no industrializados. La razón era obvia. La transformación de un país pobre a un país no pobre requería de la industrialización, la acumulación de capital, y el cambio en la estructura económica de un país.

Para que esto suceda, no es necesario que la industria sea el mayor componente de la estructura económica de un país. Nunca lo es. Sin embargo, la industria es clave, porque tiene vínculos económicos hacía atrás (usa insumos) y adelante (produce insumos).

El término Industria se aplica a la producción de mercancías, especialmente mediante la fabricación o el procesamiento, idealmente cada vez a más a grande escala. Es importante tener en cuenta que casi nada de lo que se asocia con el desarrollo se encuentra en la naturaleza. Todos los bienes que anhelamos estén al alcance de todos para que tengan mejor calidad de vida tienen que primero ser producidos. Es en este sentido que se dice que la pobreza no tiene causa. La pobreza, la ausencia de bienes, es la condición natural del hombre. Es la riqueza que tiene causa. 

El sector industrial es un segmento de la economía compuesto por empresas que ayudan a otras empresas a fabricar, enviar o producir sus productos. En este sentido, el sector industrial es un sector secundario, puesto que los productos y servicios que ofrece el sector van a otras empresas, que finalmente producen para o atienden directamente a los consumidores.

No se puede reducir el valor de la industria a simplemente su participación porcentual en el PIB. La industria contribuye a otros sectores. Por ejemplo, los tractores, máquinas de procesamiento que contribuyen fuertemente a la productividad en el sector agricultura. Tampoco el sector de servicios podría operar sin los productos industriales, los productos tecnológicos, por ejemplo.

Países que han destacado por su rápido progreso son los que más han fortalecido su sector industrial. Los países que más han logrado elevar su nivel de vida, medido por el producto interno per cápita, en las últimas seis décadas son los países que han reflejado fuerte crecimiento en el sector industrial. Sobresalen los países asiáticos. Lograron crecer a un ritmo anual desde 1961 arriba de un promedio anual de 5%, con su sector industrial creciendo arriba de ese ritmo.  Quedan los ejemplos de China, Corea del Sur, Indonesia, el Sur de Asia, y la región de Asia Oriental y Pacífico en general. Corea del Sur, Japón, China priorizaron el crecimiento por encima de la igualdad, acumularon y concentraron el capital, y lograron reducir la pobreza y desarrollar. 

En este espacio de tiempo, China incrementó su nivel de vida, en términos constantes en el PIB per cápita por más de 40 veces. Corea del Sur más de 29 veces.  Indonesia más de 5 veces, y Asia Oriental y Pacífico más de 20 veces. Los países de Ingreso Medio Alto, la categoría en la que Guatemala se encuentra hoy, incrementaron en su conjunto su nivel de vida más de 6 veces. Guatemala también incrementó su nivel de vida, pero a menor magnitud (aproximadamente 1.2 veces). La diferencia es que los otros países, regiones y categorías lograron crecer su PIB a un ritmo cercano o mayor al 5% anual, y su industria a un ritmo promedio anual todavía mayor.

Si bien destacan los países asiáticos, también hay ejemplos regionales. Paraguay ha logrado incrementar su nivel de vida por más que el doble que Guatemala, creciendo su industria a un ritmo promedio anual alrededor del 4.6% anual. La República Dominicana logró subir su nivel de vida 4.5 veces, creciendo su industria a un ritmo promedio anual estimado en 5.7% anual. En este espacio de tiempo, el PIB de Guatemala viene creciendo a un ritmo promedio anual de 3.8, y su sector industrial a 3.9% anual.

Pequeños cambios hacen grandes diferencias. Datos del BANGUAT revelan que entre los años 1951 y 1959, las industrias manufactureras de Guatemala venían creciendo a un ritmo promedio anual de 4.64%, y el PIB de Guatemala a un ritmo de 3.98% anual. Entre 1971 y 1979, la industria manufacturera venía creciendo a un ritmo promedio anual de 6.3% anual, y el PIB a un ritmo de 5.9%. La industria jaló al PIB.

El Conflicto Armado Interno le hice tremendo daño a la economía guatemalteca. Desde 1990 a 2022, el PIB de Guatemala viene creciendo a un ritmo anual promedio de 3.5%, aproximadamente. Para poner esta diferencia en la tasa de crecimiento promedio en contexto, el PIB de Guatemala en 2021 se reportó en aproximadamente $87.6 millardos. Si se hubiera crecido ese nivel del PIB al 5.9% versus el 3.5%, se hubiera generado $2.1 millardos (Q16.4 millardos) más de PIB en un solo año.  Esto equivaldría más que el gasto dedicado al Ministerio de Defensa anualmente, por mucho, así como para muchos otros Ministerios.

Los datos históricos demuestran que Guatemala puede crecer su industria y su PIB a dos puntos porcentuales más de lo que viene haciendo. Para eso hace falta imperio de la ley, certeza jurídica y seguridad, para empezar. Más y mejor inversión, sobre todo en educación y salud también.

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