Home OPINION En profundidad, columna de Opinión de Fernando García Molina

En profundidad, columna de Opinión de Fernando García Molina

Si seguimos haciendo lo mismo tendremos los mismos resultados”, así dice un pensamiento, muchas veces repetido. Además de exhibir una lógica contundente, tal razonamiento conlleva una derivación igualmente veraz: Si nos vemos obligados a elegir (como en el sistema actual) entre candidatos que tienen más de malhechor que de estadista, vamos a terminar con otro ladrón en la presidencia.

Si queremos tener un mejor gobierno, debemos tener candidatos honrados entre quienes elegir. Para conseguirlo habrá que introducir nuevos procedimientos y ocuparse menos en lo que es superfluo. Habrá que encontrar caminos dentro de la Constitución para hacer los cambios. Estos deben ser hechos en profundidad, con determinación y valentía.

Quizá las modificaciones que se propongan este año y el siguiente no sean suficientes para garantizar que tengamos un gobierno como el que nuestro país necesita con urgencia. Quizá no exista forma de alcanzar ese objetivo inmediatamente. Tal vez antes deban pasar varios procesos electorales. Sin embargo, si se hacen los cambios correctos, podemos acercarnos más a un gobierno como el que deseamos para nuestra Guatemala. Los electores debemos tener más información y menos propaganda.

¿Qué es lo que queremos? Entiendo y acepto que habrá muchas opiniones. No pretendo plantear el perfil del “presidente ideal”. Propongo una meta modesta: Que los candidatos no sean corruptos. Que no busquen en la presidencia una forma de enriquecer. Que no causen más pobreza a la gente. Que detengan el endeudamiento. En algunos países, sería innecesario hacer explícita tal meta. Aquí no.

Todo cambio está en manos de la doctora Palencia, presidente del TSE quien tiene la ocasión de transformar a su país, que es el nuestro, en uno administrado con honradez. Pero no será fácil.

Quizá el TSE encuentre un aliado en la CC que es otra de las partes que participan en la decisión de cambiar o seguir como estamos. El tercer actor, lamentablemente, es el Congreso de la República. La Constitución puso al zorro a cuidar las gallinas. ¿Podrán el TSE y la CC actuando en favor de Guatemala neutralizar a los diputados quienes actúan protegiendo los privilegios propios y los de sus partidos?

Los magistrados del TSE necesitan apoyo popular para actuar con energía y ser terminantes. Hay algo que ayuda: Ellos saben que pueden “hacer como que hacen” igual que la inmensa mayoría de sus antecesores. Como en los TSE anteriores, los magistrados podrían decidir no hacer olas e irse en el anonimato que llegaron. Pero cada uno, en esa íntima confrontación consigo, sabrá que tuvo la oportunidad de cambiar el futuro de su país y la desperdició.

Perder la oportunidad de trascender siempre será grave error.

La semana anterior, trece organizaciones civiles de diversa índole formaron un frente común para solicitar los siguientes cambios a la Ley Electoral y de Partidos Políticos. Primero: Elegir diputados en listas distritales desbloqueadas. Segundo: Definir con claridad el concepto de “campaña anticipada” y de “pauta publicitaria”. Tercero: Aclarar las normas relativas al financiamiento de campaña y la pauta publicitaria.

Sospecho que alcanzar ese acuerdo debió costar mucho. Cónclaves semejantes anteriores fracasaron. Esta vez tuvieron éxito, pero se trata de un triunfo relativo. Unas 40 personas, con distintos intereses, diferente preparación, algunos quizá con agenda propia… Lo poco que hayan conseguido, conlleva un mérito digno de encomio.

Los objetivos dignos de la propuesta favorecen la transparencia del proceso. Ayudan a mejorar. Personalmente apoyo su contenido que considero deseable. Aunque creo que se quedaron cortos. Quiero decir que, si tales medidas se implementan, podríamos tener un proceso cristalino. Empero, este no necesariamente dejaría funcionarios honrados en los distintos cargos. Creo que es necesario ir más a fondo, hay que actuar en profundidad.

El polígrafo, también llamado detector de mentiras o máquina de la verdad mide cambios en la respuesta galvánica de la piel, la presión arterial, frecuencia respiratoria y ritmo cardíaco. Estas son respuestas fisiológicas autónomas que suceden cuando un individuo miente al ser preguntado sobre un tema cuya verdad busca ocultar.

La técnica perdió credibilidad en 1991 cuando no pudo identificar, en dos pruebas hechas en Estados Unidos, que Aldrich Ames espiaba para Rusia.

Recientemente se agregó una nueva función, la detección ocular del engaño, con ella se detectan los movimientos en los ojos (sacádicos) y la dilatación pupilar que sucede cuando una persona miente. Aunque los resultados de las pruebas de polígrafo son rechazados en procesos judiciales, en Estados Unidos los emplea el Servicio Secreto, el FBI., la CIA., la DEA., las policías estatales… En Europa se utiliza para la contratación de personal y en algunos organismos de seguridad. Se considera que los resultados ofrecen entre 89 y 91% de precisión.

Sugiero a los magistrados del TSE analizar la conveniencia de utilizar esta tecnología, o una semejante, para determinar si las intenciones de los candidatos a los diferentes cargos de elección popular en el proceso 2023 son legítimos o si solo buscan obtener riqueza personal.

A los candidatos honrados que busquen el cargo con fines patrióticos les favorece el uso generalizado de un detector de mentiras. Por lo contrario, aquellos con intenciones perversas habrán de oponerse. ¿Protege la Constitución a los pícaros declarando como un bien superior el derecho de elegir y ser electo? Quizá este sea un tema para ser dilucidado por la CC.

Aún si ese fuera el caso, el TSE puede imponer su uso y publicar los resultados sin limitar tal derecho a quienes buscan enriquecerse en el cargo al que aspiran. El antecedente en las Comisiones de Postulación donde se somete a los interesados a un examen es valioso. La diferencia con lo propuesto está en lo que se quiere constatar y en el uso de tecnología para hacerlo.

Doctora Irma Elizabeth Palencia Orellana, presidente del TSE:

Trece organizaciones civiles de diversa naturaleza se reunieron durante meses a discutir sobre el evento electoral que se avecina. Varios cientos de personas han dejado sus ocupaciones y dedicado su tiempo a este propósito ciudadano. Muchos otros han hecho análisis y publicado sus resultados en artículos y ensayos. En lo personal, esta es mi tercera modesta contribución. También, un número creciente de ciudadanos ha participado en entrevistas televisadas, foros, mesas redondas…

La preocupación de quienes se conducen dentro de las regulaciones que devienen del Estado, se ha dejado sentir con voz fuerte pero respetuosa. Es imperativo que la institucionalidad del país ofrezca una respuesta. Señora Presidente, evite que otros menos civilizados, que suelen tomar medidas de hecho, actúen.

En profundidad
J. Fernando García Molina

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here