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CANDIDATOS A LA CARTA
CANDIDATOS A LA CARTA
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En vísperas de Navidad y Año Nuevo, los ciudadanos esperamos muchos regalos y deseos por realizar. Pero, no nos hemos portado muy bien como para merecer que nuestros deseos se cumplan.

Estuvimos enfrascados en una lucha ideológica estéril, dañina para el país. Nos dedicamos a criticar, pero sin hacer propuestas. Abundamos en epítetos destructivos en contra de las autoridades encargadas de investigar la corrupción. Hicimos lo posible por desprestigiar a las personas sin piedad, ninguneando su entrega al trabajo por el bien común. Nos atrincheramos para proteger a los amigos, a capa y espada, a pesar de saber de sus errores y delitos. Buscamos culpables de todos nuestros males y los atacamos para destruirlos.

Cierto es que, luego de tres años en el poder, este gobierno ha dejado mucho que desear. Ni que decir de los partidos políticos que están postulando candidatos sin ningún tipo de decoro, por no mencionar que la mayoría son corruptos reciclados de otros gobiernos igualmente nefastos.

Las opciones de nuestra carta política a Santa Claus se reducen a un grupito de impresentables juguetes de las mafias. Tendremos que elegir entre las piezas de un rompecabezas incompleto y algún aparato tecnológico con desperfectos; o bien, entre un carrito sin llantas y una muñeca sin ojos.

Los próximos meses veremos en campaña caras viejas y nuevas, pero todos haciendo promesas que no podrán cumplir. Nos dirán que no son corruptos, pero en el camino aprenderán las mismas mañas de quienes manejan los hilos de poder. Nos dirán que no son ladrones, pero aprovecharán la primera oportunidad para dejarse comprar. Nos dirán que son buenas personas, pero demostrarán que poco les importa el bienestar de la población.

Aquel que juraba por su madre, nos dará la espalda. Una vez en el poder, se olvidará de todas las promesas de campaña, pondrá a los más ineptos en puestos clave para apacharle clavos, se aliará con la gente más corrupta para ganar la segunda vuelta y tendrá que devolver el favor ubicando a los perdedores en los puestos más altos para que recuperen el dinero invertido.

El que gane saldrá corriendo a preguntarle a sus antecesores cuáles son sus secretos para gobernar. Le dirán que haga esto o aquello. Les enviarán a sus recomendados para blindarse ante la posibilidad de una persecución penal. Le aconsejarán seguir sus pasos para, al menos, terminar su mandato. Volverán las obscuras golondrinas, volverán…

Alístese para ver las opciones a la carta de candidatos deslucidos, verdaderos lobos con piel de oveja, tránsfugas, ególatras, violadores, traficantes, asesinos y una serie de figuras verdaderamente impresentables que quieren presidir este pequeño país desorientado, a fuerza de medias verdades, verdaderas mentiras y desinformación. Total, ¿Qué más da otro gobierno igual o peor que el actual, si ya estamos acostumbrados a las traiciones?

Amigos, les deseo felices fiestas y que una estrella nos ilumine el próximo año y así elijamos entre las cartas marcadas la menos dañina para el futuro de las próximas generaciones.

 

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